Tonka Tomicic comenzó su vida pública como modelo y de poco fue ganando espacios hasta ser una de las animadoras más cotizadas de la TV chilena. En ese recorrido, dijo la conductora de Bienvenidos, ha sido clave su marido, el anticuario y consejero espiritual, Marco Antonio Leiva, más conocido como Parived.

 

Ella no suele hablar de su marido, con quien se casó en Jerusalén en 2014; pero ayer lo hizo en el webshow de Glamorama y sólo tuvo palabras de amor y agradecimiento para él. “Mucho de mi éxito y mucho del trabajo que tengo es gracias a él, en el sentido que uno tiene una pareja que te apoya que te quiere, que te ama incondicionalmente.

 

Y eso lo he tenido multiplicado por mil. Y eso lo agradezco, porque él ha sido un súper compañero. Y que le ha tocado también un lado más amargo. Eso no es fácil, porque cuando eliges una opción privada, se presta para la especulación, para que la gente hable y comente”, dijo en relación a la “fama” que se le ha impuesto a su marido, blanco de bromas debido a que sólo a ella se le conoce un trabajo formal.

 

Tonka agregó que en la pareja cada quien elige de qué lado estar y que se paga un costo por eso. No obstante, él ha sido para ella “un súper compañero”. “Hay mucha pareja donde hay mucho amor y mucha pasión, pero también mucho celo. No hay compañerismo. Y al final, en el camino, uno necesita un compañero, un apoyo, una contención.

 

Tengo la suerte de tener un hombre tremendamente inteligente, muy especial, y eso es la clave. Finalmente, uno es el reflejo de la vida íntima que lleva. O sea, si el trabajo es de exposición, tú estás reflejando todo tu interior de alguna manera. Se ven luces, se ven destellos de eso (…) somos pareja, amigos, compañeros. Todo eso. Matrimonio. Pero a mí me tocó la parte expuesta. Insisto: uno ve destellos de su vida privada en ese ser que se muestra públicamente”.